Rss Feed
Tweeter button
Facebook button

Reuters: Problemas de refinación en Venezuela podrían ajustar mercado en Latinoamérica

Hace seis años, las importaciones de petróleo de China sorprendieron al mundo, lo que desató una escalada del precio de varios años. Hace tres años fue un auge en la demanda alentada por los petrodólares en Oriente Medio lo que tomó desprevenidos a los operadores.

Este año, América Latina podría sorprender a los mercados mundiales de energía con una creciente demanda de productos del petróleo. La región ya ha sido sacudida este año por un declive en el área de refinación de Venezuela, los altos precios del etanol en Brasil, un terremoto en Chile y los conflictos laborales en una refinería en Argentina.

La mayoría de estos factores se han moderado. Aún así, una gran cantidad de riesgos políticos, el rápido crecimiento y los problemas en la industria petrolera podría hacer de algunas naciones recurrentes importadores de combustible.

“Venezuela y Brasil son los mayores conductores aquí, y es un recordatorio de los riesgos que están en juego; para Venezuela, el riesgo de un continuo declive en su sector de refinación, y para Brasil, los problemas con la dependencia del etanol”, dijo Antoine Halff, primer vicepresidente de la firma Newedge Group en Nueva York.

El volumen total de inesperadas importaciones de productos petroleros de América Latina no estaba disponible. Pero las importaciones de diésel de Venezuela, los tres meses de compras de gasolina de Brasil y la creciente importación de diésel de México suman alrededor de 210.000 barriles por día (bpd) para los tres países.

Halff sostuvo que la inusual demanda para América Latina podría explicar en parte por qué la actividad de refinación de Estados Unidos ha crecido en las últimas semanas, pese al lento crecimiento en la demanda interna por productos. Los problemas con las estadísticas de demanda podría ser otro de los factores.

Analistas encuestados por Reuters prevén que la demanda de productos para América Latina se incremente entre 110.000 y 130.000 bpd este año, alentada en gran parte por la recuperación económica luego de la crisis del 2009.

El mayor declive en la importaciones provino del exportador de crudo Venezuela, que estima requerirá 100.000 bpd de compras de diésel para la generación de energía eléctrica por una sequía y la incompetente administración en las refinerías.

El país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) espera reducir este año las exportaciones de productos mientras sus plantas termoeléctricas inician operaciones.

A medida que la economía de México se ha recuperado, las importaciones de diésel en el primer trimestre más que se triplicaron desde el año previo a 70.000 bpd.

Brasil importó 1,2 millones de barriles de gasolina por mes en febrero, marzo y abril, luego de que fuertes lluvias dificultaron la cosecha de azúcar. Esto elevó los precios del etanol, lo que es crucial para los vehículos de “combustible flexible” de Brasil que pueden funcionar con cualquier mezcla de gasolina y etanol.

La petrolera estatal Petrobras dice que no importará gasolina en mayo, y podría volver a exportar el combustible este mes.

Argentina, que importó 315.000 barriles de gasolina en marzo, por una disputa comercial, por poco evitó el mes pasado una huelga de trabajadores de una refinería que podría haber afectado 627.000 bpd de la capacidad de refinación.

Analistas sostienen que las importaciones de Argentina fueron un incidente aislado y no significa que se convertirá en un importador de gasolina.

Chile ha reanudado lentamente las operaciones en sus plantas de refinación, luego del devastador terremoto de febrero. Pero, por varias semanas, el país sacó productos de petróleo de Estados Unidos y Asia. En marzo, la demanda chilena ayudó a apuntalar los márgenes de refino de Asia.

La petrolera estatal chilena no ofreció cifras de importaciones.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*